Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:
Tod@s tenemos derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye la libertad de opinar sin interferencias y de buscar, recibir y transmitir información e ideas a través de cualquier medio y sin tener en cuenta las fronteras.
Los llamados CAPIs que ofrecían la posibilidad de navegar por la Red totalmente gratis (durante un tiempo límite establecido por cada centro) con el único requisito de registrarse previamente como ususarios, toca a su fin. Ta
mbién desaparecen los puestos de trabajo absolutamente necesarios en la Comunidad de Madrid, en estos momentos de “Crisis Total del Empleo”.
Estas redes de acceso público y gratuito permiten a las personas no solo acceder e intercambiar información, que no es poco, si no que tambien dan conocimiento y poder.
La creciente popularidad de estos centros con respecto a muchos aspectos fundamentales de interacción social, de intercambio cultural y de control de la información que escapa de las manos gubernamentales es lo que produce su cierre.
Es mucho mas que una “autopista de información”, buscada de forma inteligente proporciona mucha información.
Acceso gratuito a la tecnología (computadores, banda ancha, impresoras, escaner, ...) y al contenido: las enormes cantidades de información a las que podemos llegar y ... sin coste alguno (ya se creo el Fondo de Solidaridad Digital para paises en vías de desarrollo)... en Madrid desaparecen.
Estos Telecentros comunitarios, ¡qué miedo les da esta palabra!, que ayudan a vecin@s a desarrollar aplicaciones comunitarias que responden a las necesidades reales de los habitantes locales: búsqueda de empleo, software libre (en algunos CAPIs lo había), autonomía tecnológica (para tod@s igual!!!) y con una infraestructura mínima que evita la reinversión constante.
Este sistema tiende a disminuir las desigualdades, es una tecnología democratizadora, que hace que el acceso a la información se produzca en igualdad de condiciones, Patrimonio Común de gran valor, ¡ay Madre! qué palabras: igualdad y común, para el uso compartido, para tod@s y de tod@s.
Este acceso al conocimiento, vetado antes de la informática a un@s poc@s, es casi utópico, es una amenaza potencial por su información, por promover la cultura del libre acceso, no olvidemos que “los datos desean y deben ser públicos”.
El ciberespacio rompe fronteras: en la investigación, la educación pública, la organización, la discusión política, la coordinación, las redes solidarias, ...
Esta decisión “a 31 de enero se cierran los CAPIs” mina el derecho público de utilizar, compartir y reproducir información en igualdad de condiciones. Vivimos en una sociedad con grandes diferencias de acceso al poder, si el derecho a la información no es público y gratuito este derecho se convierte en una mayor desigualdad.
Con el software libre nadie puede eliminar información del fondo común, la inteligencia cooperativa (wikipedia se escribe entre tod@s), es una forma de continuar con la sabiduría colectiva de una comunidad, derecho a comunicar y a la comunicación.
Ya nos decía The Economist: “como todos “Los Dorados” sus inicios son un poco salvajes, pero la policía siempre llega”. Esta falta de acceso público gratuito constituye una barrera para la información y la participación, tan necesaria para revitalizar estos derechos fundamentales denostados por los distintos poderes.
Reclamemos el espacio público que nos pertenece, tema tabú y tan temido en nuestra Comunidad de Madrid.